I. Características y requisitos de la prevención y el control
① Características de la prevención y el control
En el marco de las tareas de higiene en los aseos públicos, es necesario limpiar, mantener y desinfectar los aseos, las fosas sépticas y el entorno circundante, así como recoger y transportar los residuos de los aseos y gestionar y eliminar las heces. Cuando personas con sospecha de infección o contactos estrechos —es decir, personas que se encuentran en el periodo de incubación del virus— utilizan los aseos públicos, su saliva, las gotículas, las heces y los residuos relacionados pueden convertirse en vectores de propagación del virus.
② Requisitos de prevención y control
Para evitar la propagación del virus, impedir que el personal encargado del mantenimiento y la gestión de los aseos públicos se infecte, que se produzcan contagios entre el personal o que este se contagie de personas ajenas al centro, y garantizar el uso normal de los aseos públicos, es necesario prestar especial atención a las medidas de prevención y control de la epidemia entre dicho personal, con el fin de alcanzar el objetivo de cero contagios entre ellos.
II. Preparación de los deberes
① Organizar sesiones de formación sobre la prevención y el control de la epidemia para el personal encargado de la gestión y el mantenimiento de los aseos públicos; todo el personal debe conocer y comprender a la perfección los conocimientos sobre la prevención y el control de la epidemia, saber aplicar las medidas de prevención y control y hacerlo de forma consciente; la formación debe extenderse a todo el personal, sin excluir a nadie ni dejar a nadie fuera.
② En el almacén de herramientas de los aseos públicos o entre el personal de mantenimiento y conservación se deben disponer de equipos de protección laboral, tales como mascarillas de protección médica, mascarillas quirúrgicas o mascarillas N95, guantes, botas de goma impermeables, trajes de protección, gorros, gafas de protección y ropa reflectante, así como productos desinfectantes, como desinfectante y alcohol desinfectante, y termómetros o dispositivos de medición de la temperatura.
③ El personal encargado del cuidado y mantenimiento deberá tomarse la temperatura una vez al llegar al trabajo y otra al salir de él cada día, y anotar los datos en el «Formulario de registro del estado de salud». Si el personal de gestión y mantenimiento presenta síntomas como temperatura superior a 37,3 grados centígrados, fiebre, dolor de cabeza, tos o fatiga, deberá adoptar sin demora medidas como el aislamiento o la consulta médica, y comunicarlo inmediatamente al departamento de prevención y control de la epidemia. Queda prohibido ocultar la información o acudir al trabajo estando enfermo.
④ El personal encargado del mantenimiento y cuidado debe adquirir el hábito de lavarse las manos con frecuencia y de hacerlo correctamente: antes de ponerse la mascarilla y los guantes, antes de terminar la jornada laboral y después de quitarse los guantes; debe lavárselas a fondo, hasta que queden limpias, y prestar atención a la higiene personal.
⑤ El personal de mantenimiento y gestión deberá ponerse el uniforme de trabajo (o la ropa de protección), la mascarilla (mascarilla de protección médica, mascarilla quirúrgica o mascarilla N95), los guantes, las botas de goma impermeables y el resto del equipo de protección pertinente antes de comenzar a trabajar. Las mascarillas utilizadas deberán cambiarse y desecharse oportunamente.
III. Protección en el trabajo
① Medidas de protección durante el trabajo
Mantener una buena ventilación en los aseos públicos, poner en marcha los sistemas de extracción de aire y garantizar una ventilación forzada.
Durante el trabajo, no se deben quitar la mascarilla, los guantes ni la ropa de trabajo, ni tocarse la cara, los ojos ni la boca.
Durante las actividades diarias de limpieza, si se encuentra papel higiénico usado, productos de higiene femenina u otros residuos tirados en el suelo, se deberá recoger la basura con unas pinzas u otra herramienta y depositarla en la papelera; queda prohibido recogerla directamente con las manos.
② Medidas de protección tras finalizar el trabajo
1. Una vez finalizado el trabajo, se pueden quitar, en este orden, el calzado de trabajo, los guantes, el gorro, el uniforme y la mascarilla. Los residuos como mascarillas y pañuelos de papel (que no se pueden reutilizar) deben depositarse en los contenedores designados, y hay que desinfectarlos antes de retirarlos. Tras quitarse el calzado, el gorro y el uniforme, es necesario tomarse la temperatura y registrarla antes de poder marcharse del trabajo.
2. Las gafas protectoras, los guantes y la ropa de trabajo reutilizables deben desinfectarse sumergiéndolos durante 20-30 minutos en un desinfectante con una concentración de cloro activo de 200 mg/l; a continuación, deben enjuagarse con agua limpia y dejarse secar al aire.
IV. Desinfección de las instalaciones y el equipamiento de trabajo
① Desinfección de la papelera
Las papeleras deben vaciarse y recogerse dos veces al día, lavarse con agua a diario y desinfectarse con una solución desinfectante con una concentración de cloro activo de entre 1000 y 2000 mg/l. En el caso de los aseos públicos de lugares muy concurridos, deben vaciarse en cuanto se llenen y desinfectarse inmediatamente después de vaciarlas.

② Desinfección de los aseos públicos (incluidos el cuarto de limpieza y la sala de descanso de los mismos)
Cada día, antes de comenzar la jornada, se rociará una vez con una solución desinfectante con una concentración de cloro activo de entre 1000 y 2000 mg/l las paredes, el suelo, la fosa séptica y el entorno de los aseos públicos (incluidos el cuarto de herramientas y la sala de descanso de los mismos), La dosis de pulverización será de 200 a 300 ml/m². Solo se podrá acceder al recinto una vez se haya completado la desinfección integral.
Durante el horario de apertura, ¿cuándo se desinfectan las instalaciones y el equipamiento con los que los usuarios entran en contacto con frecuencia, como los inodoros de cuclillas, los urinarios, los lavabos, las papeleras, los botones de descarga, los grifos, los pomos de las puertas y los ganchos, para garantizar una “desinfección completa, sin puntos ciegos”?
Método 1: Cada tres horas, se realizará una desinfección completa de los aseos públicos mediante la pulverización de una solución desinfectante con una concentración de cloro activo de entre 1000 y 2000 mg/l, con un volumen de pulverización de entre 200 y 300 ml/m².
Método 2: Limpiar con un desinfectante que contenga una dosis efectiva de 1000 mg/l y fregar con un trapo húmedo el suelo, los inodoros de cuclillas, los urinales, los lavabos, las papeleras, los botones de descarga, los grifos, los pomos de las puertas y los ganchos de los aseos públicos.
Una vez finalizada cada tarea, se enjuagará completamente el aseo público con agua y, a continuación, se fumigará una vez con una solución desinfectante con una concentración de cloro activo de entre 1000 y 2000 mg/l sobre las paredes, el suelo, la fosa séptica y el entorno del aseo público (incluidos el cuarto de herramientas y la sala de descanso del mismo), La dosis de pulverización será de 200 a 300 ml/m².
③ Desinfección de las herramientas y los vehículos utilizados en las tareas de mantenimiento y gestión
Cada día, antes de comenzar el trabajo, se rociarán una vez con una solución desinfectante con una concentración de cloro activo de entre 1000 y 2000 mg/l las herramientas y los vehículos utilizados en las tareas de mantenimiento de las tuberías; solo se podrá comenzar a trabajar una vez que se haya realizado una desinfección completa.
Cada vez que se termine un trabajo, se lavarán con agua una vez las herramientas y los vehículos utilizados en las tareas de mantenimiento —como carretillas, vehículos eléctricos, camiones de recogida de basura y camiones de recogida de excrementos— y, a continuación, se rociarán con una solución desinfectante con una concentración de cloro activo de entre 1000 y 2000 mg/l para desinfectarlos.
V. Mantenimiento y cuidados diarios
① Normas de limpieza y mantenimiento
De conformidad con las disposiciones pertinentes de las normas de gestión sanitaria de los aseos públicos, se prestará especial atención a los aseos públicos de los lugares muy concurridos, se intensificarán las labores de limpieza y se velará por el correcto funcionamiento de los “tres servicios básicos” (suministro de agua, electricidad y ventilación), además de reponer oportunamente los productos de higiene, como el gel de manos. Se reforzará la inspección y el mantenimiento de las instalaciones, como los inodoros (incluidos los urinarios) y los grifos, y se desatascarán puntualmente las tuberías de desagüe para garantizar su correcto funcionamiento.
② Reforzar la desinfección y la esterilización
En los aseos públicos de zonas clave y lugares sensibles se debe aumentar la frecuencia de desinfección y llevar a cabo la desinfección de las aguas residuales fecales de acuerdo con las normas pertinentes.
③ Reforzar la gestión de las papeleras de los aseos
Para evitar la propagación del virus a través de las heces, se han retirado las papeleras de los aseos de hombres, mientras que en los de mujeres todas las papeleras se han cubierto con una bolsa de plástico. Durante el horario de apertura, el personal de mantenimiento intensificará las inspecciones de los aseos de hombres para garantizar que se limpien después de cada usuario. Excepto los residuos de productos de higiene femenina, que deben depositarse en las papeleras, los residuos solubles, como el papel higiénico, pueden eliminarse tirando de la cadena.
④ Revisar periódicamente la fosa séptica
Las distintas unidades de gestión y mantenimiento deben reforzar el mantenimiento de las fosas sépticas, inspeccionar periódicamente las tapas de las fosas, los tubos de desagüe y demás instalaciones relacionadas, y sustituir sin demora las tapas dañadas para evitar el desbordamiento de las aguas residuales de las fosas.
⑤ Regular la recogida y el transporte de heces
Se llevará a cabo una desinfección completa del vehículo de recogida y transporte de heces inmediatamente antes de que este salga a la carretera, tras cada vaciado de una fosa séptica, tras la descarga en la planta de tratamiento de heces y, tan pronto como el vehículo regrese a la base. También se desinfectarán exhaustivamente los lugares y las superficies que puedan haber sido contaminados por las heces.
⑥ Reforzar el tratamiento final
Una vez que el camión de recogida de heces entra en la planta de tratamiento de heces, debe dirigirse a la boca de descarga designada para realizar el vaciado. Una vez descargadas las heces, se debe enjuagar el residuo que quede en la tubería de succión y, en cuanto a las aguas residuales derramadas en el suelo, se deben recoger con agua de la red o agua reciclada y verterlas en el depósito de almacenamiento de heces para su tratamiento de inocuización. Todas las plantas de tratamiento de heces deben reforzar la desinfección diaria y aumentar la frecuencia de desinfección durante las operaciones.

VI. Divulgación, orientación y dotación de material
① Divulgación y orientación
En lugares bien visibles, como las entradas de los aseos públicos, los cubículos de hombres y mujeres y los lavabos, se deben colocar avisos informativos sobre la prevención y el control de la epidemia, cuyo contenido incluya la obligación de que los usuarios lleven mascarilla, no tiren basura al suelo, no escupan en la vía pública, no derramen heces ni orina fuera de la taza, así como información relevante sobre la desinfección de los aseos públicos por parte de las entidades encargadas de su mantenimiento.
② Suministro de material
El material de protección (incluidas mascarillas, guantes, botas de goma, trajes de protección, gafas protectoras, gorros, gel hidroalcohólico, desinfectante, termómetros, etc.) debe estar a cargo de una persona específica, y debe disponerse de suficientes medicamentos de uso habitual, botiquines de primeros auxilios y material médico.

Se debe garantizar una reserva de material de protección para al menos una semana; de lo contrario, se deberá informar de ello sin demora a las autoridades competentes locales.
La entidad encargada del mantenimiento deberá designar a una persona específica para llevar a cabo la desinfección y llevar un registro de la misma.
Las entidades encargadas del mantenimiento y la gestión deberán designar a una persona específica para la preparación de los desinfectantes, la gestión de los productos desinfectantes y los utensilios de desinfección (pulverizadores, etc.), así como reforzar la gestión de los desinfectantes y demás productos de desinfección para garantizar su uso seguro.



