Los residuos voluminosos se definen como: residuos de gran volumen, de gran integridad estructural o que requieren ser desmontados para su posterior tratamiento y aprovechamiento, e incluyen tres categorías: electrodomésticos y muebles en desuso, así como otros residuos voluminosos. Según la definición recogida en los «Requisitos técnicos para la recogida y el aprovechamiento de residuos voluminosos», se denominan residuos voluminosos aquellos residuos que superan los 5 kg de peso, los 0,2 m³ de volumen o el 1 m de longitud, y que, al presentar una gran integridad, deben desmontarse o triturarse antes de su reutilización o tratamiento.
Una vez que los residuos voluminosos se han triturado en su totalidad mediante la trituradora, el material se transporta a través de una cinta transportadora y, al llegar al final de la misma, pasa directamente a la caja del camión de transporte, para posteriormente someterse a un proceso de pirólisis y carbonización, del que se obtienen coque, alquitrán y gas combustible, todos ellos materiales reciclables.



